El mejor medio para moverse por Londres es, sin duda, el metro. Es la línea metropolitana más antigua del mundo y eso se nota en algunas estaciones, un tanto desvencijadas, pero es también una de las más extensas. Con más de 250 estaciones, está dividido en 6 zonas concéntricas.

Lo más cómodo y barato para circular por ella es comprarse una Travel Card, un bono de transporte que sirve para el metro y también para el autobús. Hay Travel cards diarios, de fin de semana, semanales y mensuales, y su precio varía según el numero de zonas por las que uno quiera moverse.

Tanto los billetes diarios como las Travel cards pueden adquirirse en las taquillas de cualquier estación.

Ya quedan pocos Routemasters (los autobuses rojos de dos pisos, que han sido sustituidos en gran medida por otros más modernos, rentables y normalitos) por las calles de Londres. Los autobuses de noche salen y llegan a Trafalgar Square, lo cual nos coge muy a mano si hemos salido por la noche en el Soho. Es importante tener en cuenta que la Travel card de un solo día no sirve para los autobuses nocturnos.

También podemos utilizar el tren si queremos ir a la periferia. Desde las estaciones de Victoria, Waterloo, Paddington, Marylebone, Charing Cross, Euston, Ding´s Cross salen trenes continuamente. Desde la estación Victoria salen trenes al aeropuerto de Gatwick, mientras que la línea Picadilly de metro (la azul oscura) nos conduce hasta el aeropuerto de Heathrow.